Con el fin de rememorar los derechos de un privilegio real otorgado a la villa de Aínsa para recoger leña, un día de principios de la primavera,un grupo de vecinos se ha dado cita en la plaza con sus caballerías.
Mientras unos se ocupan de ir a acarrear la leña y hacer fajos, María Teresa y Clara, ayudadas por algunos hombres, van a preparar un guiso de cabra con patatas.
