A principios del siglo XX, la intensidad de las campañas de corte de madera en los montes de Oza trajo consigo la demanda de herramientas apropiadas como las barrenas y los zapinos. Desde su taller, José Pérez, “lo ferrero d’Echo” y sus antecesores nunca dejaron de cumplir con los encargos de forja que les hacían los trabajadores del bosque.