En el año 2000, participantes en la guerra civil y en la resistencia contra el franquismo, procedentes de varios países, recorrieron España con el fin de abrir el debate sobre el reconocimiento jurídico y la rehabilitación legal y moral de quienes habían combatido contra la dictadura y contra el fascismo. Los milicianos, los soldados republicanos y, especialmente, los voluntarios y Brigadistas Internacionales trataron de frenar el avance del ejército fascista en la primera batalla de lo que constituyó el preámbulo de la Segunda Guerra Mundial.
