Muchos de los instrumentos utilizados en la música popular son de origen humilde y hunden sus raíces en la cultura pastoril. Éste es el caso de esta flauta fabricada con un hueso de ala de buitre y un trozo de caña, cuyo artífice es Cipriano Gil en el pueblo turolense de Alcaine. Según los arqueólogos, éste sería, probablemente, el instrumento musical más antiguo jamás encontrado.