Castillos, gentes acogedoras, arte por doquier, naturaleza viva entre la montaña y el llano es un resumen de la oferta de las Cinco Villas históricas de Aragón. La huella de la historia está plasmada en imponentes monumentos romanos, en los esbeltos castillos y en el rico pasado sefardí de sus pueblos. Y es que este territorio fue recorrido por Alfonso I el Batallador y cuna del Rey Fernando el Católico. En estas tierras se puede admirar la belleza del primer románico que surgió a través del Camino de Santiago y el mudéjar con sus influencias árabes. Por un lado la ausencia de agua y por otro su presencia, hacen que los paisajes sean diferentes de un extremo a otro. Y, al final, siempre quedan las buenas sensaciones y muchas cosas por descubrir en las Cinco Villas históricas de Aragón.