Jesús Sada heredó la profesión de su padre, que era #carpintero convertido en #feriante por circunstancias de la vida. Pocos años después de la guerra civil, la familia Sada sustituyó las atracciones de barcas por los #tiovivos de caballitos. A sus 81 años, Jesús Sada decidió invertir una parte del tiempo de su jubilación en fabricar unos #caballitos de feria como recuerdo para sus hijos, igual que los que él aprendió a tallar en su juventud.
