A mediados del siglo XIX, la llegada del ferrocarril a la península ibérica trajo consigo una nueva clase social sin precedentes: los ferroviarios.Jefes de estación, factores de circulación, guardagujas, enganchadores, guardesas, guardabarreras, telefonistas, maquinistas, fogoneros, jefes de tren, visitadores, guardanoches, interventores en ruta y guardafrenos son algunos de los oficios que, a través de documentos, fotografías y testimonios de todos aquellos que ejercieron su profesión con dignidad en el mundo del ferrocarril, constituyen un valioso legado cultural para las generaciones futuras.
