Uno de los elementos más significativos e interesantes de la arquitectura popular de Serrablo y de otras muchas localidades del Alto Aragón han sido los suelos empedrados. En los patios de las casas más pudientes y en algunas iglesias o ermitas eran habituales los dibujos y filigranas a base de cantos rodados. Amara e Isún son dos jóvenes restauradoras que han recuperado la técnica de colocar los cantos rodados y van a realizar el trabajo de renovar el suelo de la ermita de San Ramón siguiendo el dibujo original.
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