Las yemas del Císter, que las monjas elaboraban hasta que dejaron de habitar las dependencias del Monasterio de Casbas a principios de este siglo, llevaban como ingredientes: yema de huevo, azúcar, harina y trozos pequeños de frutas escarchadas. La variedad de colores, su exquisito sabor y la forma de bola dieron fama a estos dulces monacales.
*Los precios del documental es SIEMPRE de la version completa que dura 19 minutos